Por: Fabiana Hall, Andrea Villarán, Nicol Buenaño, Nicole Nakamura, Mia Paredes, Giuliana Canturín y Diego Murguía (USMP)
El 21 de julio marcó un giro crítico en la historia del Centro Comercial Parque Cánepa, cuando el contrato de concesión con la empresa ‘Construcciones Listos S. A. C.’ llegó a su fin. Este acontecimiento desató una ola de incertidumbre para los cientos de comerciantes que habían hecho de este espacio su sustento diario. Ahora, mientras la temporada navideña comienza a tomar fuerza, la situación se torna aún más crítica. Muchos comerciantes esperaban aprovechar esta época clave para recuperar parte de sus pérdidas, pero las barreras impuestas por el cierre han complicado sus esfuerzos. La campaña navideña, que ya está en marcha en otros espacios comerciales de la ciudad, evidencia la urgencia de resolver este conflicto, ya que cada día perdido significa un golpe más fuerte para quienes dependen de estas ventas para sus familias y negocios.
El cierre inesperado del Centro Comercial Cánepa no fue un suceso aislado, sino el resultado de una serie de eventos que dejaron a cientos de comerciantes en situación incierta que perdura hasta la actualidad. Todo comenzó el 31 de mayo, cuando el alcalde de La Victoria, Rubén Cano anunció que el municipio tomaría la administración del centro comercial, tras años de que la concesión estuviera en manos de una empresa privada. “No sabíamos si era un cierre temporal o definitivo, pero la incertidumbre nos estaba matando”, comentó Víctor Sánchez, dirigente del centro comercial. A partir de ese día, el futuro del Cánepa se volvió incierto y las calles cercanas al centro comercial se llenaron de dudas. Los comerciantes comenzaron a movilizarse en busca de respuestas, pero el silencio de las autoridades locales solo aumentó la tensión.
En un esfuerzo por obtener claridad, se solicitó formalmente información a la encargada de brindar respuestas, Yadira Gómez. Sin embargo, estas fueron ambiguas, dejando a los comerciantes con más preguntas que certezas sobre el futuro del Cánepa. Los comerciantes, cansados de la falta de respuestas y de las pérdidas económicas, organizaron las primeras protestas frente al centro comercial. Las manifestaciones buscaban llamar la atención de las autoridades y exigir una reapertura inmediata. O, al menos, una compensación económica por los días sin actividad.
EN RIESGO DE POR PERDERLO TODO
En adición a esta incertidumbre, se presentó un nuevo riesgo que amenaza a estos pequeños y medianos comerciantes y a sus familias: el cobro de cupos. Pandillas extorsionadoras han sido captadas exigiendo a los comerciantes pagar cupos de distinto valor monetario. Este cobro puede oscilar entre 5 a 100 soles a los más de 10 mil comerciantes que laboran en el emporio. Asimismo, los criminales han llegado a amenazar a muerte a comerciantes a pagar montos elevados como 20 mil o 50 mil soles, según la presidenta del Consejo Directivo de Gamarra, Susana Saldaña en declaración a los medios.
Con el incremento desmedido de extorsión y sicariato, también incrementan los negocios que cierran sus puertas para siempre. Hasta la fecha, se ha reportado el cierre de 38 670 bodegas mayoristas y el cierre de 22 mil bodegas minoristas. Para Carla Pacheco, presidenta de la Asociación de Mujeres Bodegueras de Lima Norte, la principal causa de esta desgracia es la delincuencia.
Pese a las múltiples peticiones de la comunidad para aumentar los agentes policiales en la zona, la situación solo empeora. Las autoridades parecen haberse lavado las manos y no ha habido un aumento de presencia de policías que garanticen la seguridad de los clientes y los comerciantes. Saldaña, alega que, tras el asesinato al cambista a plena luz del día, fue con una autoridad anónima a exigirle un refuerzo de medidas de seguridad en la zona, sin embargo, recibió como respuesta que “en todo el Perú roban y matan, pero usted es la única que friega”.
El aumento de la criminalidad en la zona pone en duda el beneficio de alquilar un puesto en el Centro Comercial Parque Cánepa. Nada le asegura a los posibles arrendatarios su seguridad ni la de sus negocios. ¿Quién querría invertir en alquilar un lugar donde está casi asegurado que perderás la vida? Además, compromete el desempeño de la campaña navideña que se avecina.
CAMPAÑA NAVIDEÑA SE SALVÓ
La presidenta del Consejo Directivo de Gamarra, Susana Saldaña, destacó que las pérdidas no solo fueron económicas, sino también de oportunidades de negocio. La clausura del centro comercial durante meses hizo que muchos comerciantes perdieron a sus clientes habituales y la posibilidad de competir en igualdad de condiciones con otros mercados. No obstante, la reapertura representa una luz de esperanza de cara a la temporada navideña, una de las más importantes para el sector textil y comercial.
En la reciente campaña navideña, los comerciantes recuperaron parte de lo perdido. La presidenta enfatizó que, aunque aún quedan trámites por resolver, las expectativas son altas para el cierre de año. Los próximos meses serán clave para la reactivación económica de estos emprendedores, quienes están dispuestos a aprovechar cada oportunidad para asegurar un buen cierre de año.
“LA APERTURA ES DEFINITIVA…”
En un giro inesperado, Diógenes Alva, dirigente y portavoz del emporio comercial de Gamarra, cuestionó la narrativa previa sobre el conflicto entre la empresa Listos SAC y la Municipalidad de La Victoria. Alva afirmó que las pérdidas económicas registradas en realidad no estaban relacionadas con el conflicto, sino con asuntos internos entre los comerciantes que se negaban a desalojar el local a pesar de la resolución judicial a favor del municipio. “Las pérdidas fueron por el conflicto de ellos (los comerciantes), si tú sabes que una cosa no es tuya, tú no te puedes querer adueñar (…) porque eso es del pueblo, y por ello el pueblo tiene que salir a decir basta ya con los abusos…”, nos dijo.
Esta declaración contradice la versión previa que atribuía las pérdidas económicas al conflicto entre la empresa Listos SAC y la Municipalidad de La Victoria, y sugiere que hay factores internos dentro de la comunidad comercial que contribuyeron a las pérdidas. Alva expresó, además, su apoyo a la postura y planes del alcalde de La Victoria sobre utilizar los recursos económicos que se obtengan del Parque Cánepa para responder a varios de los problemas que adolece el distrito: “Ojalá que esa plata pueda ir a buen puerto, para que así ya no estemos sufriendo de seguridad, ornato y orden… con esa plata pueden hacerse cosas acá en La Victoria”.
Un factor clave por el cual se le consultó fue, justamente, el tema de la seguridad, a lo que él señaló que muchas quejas que se han visto respecto a esa problemática venían de personas que no pertenecían a Gamarra. “No tienen empresas acá, salen a hablar difamando al Emporio Comercial Gamarra … dentro no pasa nada. Malogran el trabajo que estamos haciendo aquí”. Aun así, demostró su descontento con la inseguridad que, en sus propias palabras, existe a las afueras del emporio comercial: “No tenemos mucha seguridad en las partes aledañas. Cuando el cliente sale, le roban. Nosotros estamos pidiendo que todas las autoridades, juntas, trabajemos, porque esas avenidas pertenecen a la Municipalidad de Lima”.
Mencionó también que, ante la nula respuesta del Gobierno ante situaciones críticas como las que han acontecido últimamente (extorsiones, delincuencia, violencia, etc.) y a las protestas que se dieron en base a ello, la alcaldía también tomaría una acción para hacer llegar su reclamo. “Ha habido marchas y protestas, y el Gobierno no hace nada. Entonces he tomado otra medida: un paro tributario”. Con esta medida drástica, buscan que el Estado se interese en trabajar junto al municipio para aliviar el problema de la delincuencia que aqueja a la zona.
En cuanto a la reapertura del centro comercial, Alva afirmó que el lugar ya estaba funcionando con completa normalidad, y que esta reapertura era definitiva. Dijo que la municipalidad ya se encontraba administrando los locales con el propósito de permitir oportunidades laborales a todos aquellos que deseen trabajar en el Parque Cánepa. Al final, enfatizó que, sobre todo, buscan un crecimiento económico basado en el orden y la seguridad. Bajo sus declaraciones, se espera que la campaña navideña y de fin de año se desarrolle con normalidad, pese a los problemas de inseguridad que enfrenta tanto el gremio de empresarios de Gamarra como la Municipalidad de La Victoria.
IMPORTANCIA DEL EMPORIO
El emporio comercial de Gamarra es un importante centro económico y laboral en el Perú, generando aproximadamente 350 mil puestos de trabajo directos e indirectos y contribuyendo con el 2,6% del producto bruto interno (PBI) nacional, según el Banco Central de Reserva (BCR). En 2023, este centro comercial recibió una afluencia récord de aproximadamente 500 mil personas durante las semanas previas a Nochebuena y Navidad, quienes acudieron para realizar compras de regalos, adornos navideños y otros artículos.
Según Susana Saldaña, el aumento significativo de afluencia se debe principalmente al comienzo de la campaña minorista, cuando los usuarios de Lima realizan sus compras. Además, la campaña mayorista atrae a públicos de todo el Perú y tiene un espacio de tiempo más amplio, iniciando la campaña minorista una vez finalizada la mayorista. Este gran cúmulo de gente con billeteras llenas genera una gran cantidad de comercio formal y ambulatorio. Y esto es una verdadera batalla campal, pues los ambulantes, en pro de conseguir más ventas, se posicionan frente a comercios formales para ganar las ventas. Una vez más se siente la ausencia de las autoridades, pues las puertas colapsan. Esta etapa del año genera el 40% de ventas realizadas que hacen todos los negocios en el año, según un informe de RPP Noticias.
Pese a toda adversidad, los comerciantes y emprendedores de Gamarra cuentan una historia de resiliencia y perseverancia. Su inflexión para rendirse y el empeño con el que buscan soluciones ante una situación totalmente desestabilizante es una cosa digna de admirar.
