Escrito por: Vayolet Sierra, Brania Álvarez, Aarón Villarreal, Matías Palacios, Akemi Flores, Diego Ramos y Evelyn Santiago (Universidad de San Martín de Porres)
23 de febrero 2024, San Martín de Porres. Empezó el mejoramiento de la Av. Miguel Grau (del Parque del Trabajo hasta Zarumilla). Pero surgieron paralizaciones, afectando el tránsito y la salud de los vecinos. Huecos, cerros de tierra, veredas angostas y nubes de polvo semejan zonas bombardeadas, afectando a los vecinos de zonas como el tradicional Barrio Obrero. Y muchos negocios cerraron. Cuando la desesperanza campeaba, este mes el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, y el de SMP, Hernán Sifuentes, prometieron que la obra finalizará en, máximo, tres meses. Los vecinos ya van perdiendo la fe.
En el Barrio Obrero, un gran sector de vecinos es de la tercera edad. Salen de casa mirando al suelo, evitando caer en huecos o tropezar. Como si fuera poco, las primeras veredas reconstruidas son más angostas que las anteriores. Miguel Flores Barrera, presidente de la Asociación Barrio Obrero, nos explicó que, al inicio, la obra debía terminar en julio, pero, muchas semanas no hubo trabajadores, ni maquinaria. La razón: tuberías no registradas bajo la pista. “Rompieron todo… parece que no coordinaron, primero, con Sedapal, ni con Cálida. Si son profesionales debieron conversar”, nos dice.
ALCALDES LANZAN PROMESAS
Para contrastar denuncias cubrimos la reciente inauguración de la Av. Habich (estrenó jardines), donde ubicamos al alcalde de San Martin de Porres, Hernán Sifuentes. También al de Lima, Rafael López Aliaga, quien apoyó al distrital. Les consultamos sobre la pesadilla de Grau. Ambas autoridades nos dijeron que acabará en diciembre. “Después de 50 años… un poquito de paciencia pedimos para que Lima ejecute la obra. Han esperado 50 años, tres mesecitos nomás Su retraso se ha producido porque se encontraron conexiones clandestinas, se está solucionando”, declaró Sifuentes. El alcalde López Aliaga, a su estilo, acotó: “Falta muy poco, sí, había tuberías ilegales, en dos meses y medio finalizan”, enfatizando lo dicho por Sifuentes, prometiendo acabar medio mes antes. Este mes, enero, se cumplen 3 meses de la promesa.
Los vecinos se quejan porque las tuberías siguen expuestas, ocasionando un fuerte hedor en la zona y miedo al ver roedores en las calles. La presencia de tuberías clandestinas de agua y desagüe ha generado nueva fecha de finalización. Es el tercer aplazamiento. Viendo las primeras construcciones, los vecinos quedaron sorprendidos pues unas veredas eran más anchas que otras, sin espacio para dos personas. “No sabía que serían angostas, en el centro han puesto baldosas para invidentes, pero como son angostas, te desestabiliza y las personas de tercera edad se pueden tropezar”, menciona Carlos Surco, ex directivo de la Asociación de Propietarios del Tercer Barrio Obrero. “Han comenzado el trabajo, roto las pistas, hecho veredas, angostas. En unas partes ni siquiera puedo cruzar”, comenta Nelly Benites, 81 años.
La situación no solo implica obra paralizada, también afecta la salud por el polvo, siempre presente. Aún más en vecinos que superaron el COVID. El neumólogo Mario Paredes explica: “En diagnosticados de asma, la exposición a contaminantes ambientales aumenta sus síntomas. Les exacerba la congestión nasal, rinitis alérgicas o broncoespasmo, tos”.
De otro lado, al no tener clientes, diversos negocios cerraron, principalmente locales de eventos sociales. Los vecinos notaron el daño que podrían ocasionar las obras en sus negocios, pero confiaron en el plazo señalado. Sin embargo, la obra se ha extendido y debieron cerrar. Hay buena intención. El proyecto es vital, es uno de los distritos más poblados de Lima. Se planea mejorar pistas, reparar veredas, implementar semáforos, crear rampas, señalización para personas con discapacidad visual. Sin embargo, las tuberías no señaladas, impiden el progreso de las obras. La comunidad solicita respuestas de las autoridades (más allá de promesas recientes). La Asociación de Propietarios del Tercer Barrio Obrero señala que las reuniones con la Municipalidad de Lima y San Martín no son fructíferas. Según documentación a la que tuvimos acceso, la obra sobrepasó su costo inicial, pasando los 20 millones de soles. Acabó 2024. En pocos días se cumplirá un año del inicio de la obra. Los alcaldes dirán si los vecinos celebrarán también los carnavales en sus calles convertidas en zonas de guerra…
